
Curazao: lo que hay que saber antes de ir
Curazao se puso de moda entre los argentinos en los últimos años y la verdad es que lo vale. Pero es un destino que premia al que llega informado. Hay varias cosas que si las entendés de antemano cambian el viaje, y si no, podés terminar pasando una semana sin ver lo mejor de la isla.
No es Aruba
La comparación es inevitable y conviene hacerla de entrada, porque mucha gente elige una pensando en la otra.
Aruba es un viaje de relax, de playas largas de arena blanca, resorts y luna de miel. Curazao es bastante más grande, tiene más carácter y es mucho más aventurera. Sus playas son chicas, metidas entre calas, con bastante coral y piedra, y con escenarios impactantes que no se parecen a la postal caribeña clásica.
Si buscás tirarte una semana en la reposera sin moverte, Aruba probablemente te cumpla mejor. Si te gusta explorar, meterte al agua y descubrir rincones distintos cada día, Curazao te va a gustar más.
El auto no es opcional
Este es el punto que más define la experiencia. Las mejores playas de Curazao no están donde están los hoteles. De hecho, prácticamente no hay cadenas ni grandes complejos en las playas más lindas de la isla.
Sin auto, al menos por unos días, quedás limitado a la zona de resorts y te perdés lo mejor. Con auto, la isla se abre entera.
Las playas del centro y la trampa de la postal
Las playas cercanas a Willemstad, como Mambo y Jan Thiel, tienen toda la infraestructura: beach clubs, restaurantes, reposeras cómodas, vida nocturna. Son cómodas y están buenas para pasar el día.
Pero hay algo que conviene saber: son playas artificiales. Jan Thiel fue construida excavando la costa, y ambas están protegidas por rompeolas que crean una bahía de agua quieta a unos metros de la orilla. Eso las hace ideales para chicos y para nadar sin olas, pero no son las playas de las fotos que uno vio de Curazao. Esas están en el oeste.
Y sobre los all inclusive, la misma advertencia que vale para buena parte del Caribe no clásico: el estándar no es el de Punta Cana ni el de Aruba. Hay opciones buenas, pero conviene calibrar expectativas.
El oeste, que es donde está lo bueno
La zona de Westpunt y la costa oeste concentra las playas que valen el viaje. Son calas chicas entre acantilados, con agua de un turquesa difícil de creer y muy poca construcción alrededor.
Grote Knip (Kenepa Grandi) es la más fotografiada de la isla, encajada entre paredones de roca. Acceso libre y una de las postales que uno se lleva.
Kleine Knip (Kenepa Chiki) está a un kilómetro de la anterior, es la mitad de tamaño y bastante más íntima. Pocos servicios, arrecife enfrente y muy buen snorkel.
Cas Abao es de las más completas: arena blanca, agua calma, restaurante, duchas, estacionamiento vigilado y hasta masajes. Muy buena para ir en familia.
Playa Porto Marie tiene arrecife pegado a la costa y es de las mejores para quien recién arranca con el buceo. Además salen tres senderos desde el estacionamiento.
Playa Lagun es chica, encajonada entre acantilados, muy elegida por locales. Es de los mejores lugares de la isla para nadar cerca de tortugas.
Playa Piskado (Grandi) es la playa de pescadores donde las tortugas se acercan a la orilla, justamente porque ahí se limpia el pescado.
Playa Kalki, en el extremo norte, es la más asociada al buceo, con centro de buceo y restaurante propio.
Casi todas tienen algún tipo de servicio, que va de muy rústico a bastante elegante según el lugar. Las hay gratuitas y las hay con entrada, y el alquiler de sombrilla y reposera se mueve entre unos pocos dólares y quince, según dónde estés.
Un consejo práctico: llevá escarpines. En varias de estas playas hay piedra al entrar al agua.
Una isla de coral
Acá está lo que hace especial a Curazao y lo que la diferencia del resto del Caribe. Los arrecifes están pegados a la costa. En casi cualquiera de estas playas, a pocos metros de la orilla, ya tenés un mundo submarino completo.
Por eso es uno de los mejores destinos de buceo del Caribe, y por eso hay tantos centros de buceo que además funcionan como alojamiento. Si te interesa el buceo o el snorkel en serio, es probablemente la razón principal para elegir esta isla y no otra.
Willemstad
La capital tiene ese centro de casas coloniales holandesas pintadas de colores que aparece en todas las fotos, sobre el canal, con el puente flotante Queen Emma que se abre y se mueve para dejar pasar los barcos.
Curazao sigue siendo parte del Reino de los Países Bajos, y eso se nota en la calle. Hay bastante población neerlandesa viviendo ahí, entre residentes grandes y jóvenes que van por temporada a trabajar. El idioma, la arquitectura y hasta el ritmo de las cosas tienen esa mezcla rara de Caribe y Europa del norte.
Más allá del casco histórico, hay zonas con buena movida para salir a comer o tomar algo, con bares sobre el agua y clima de barrio recuperado.
Para quién sí y para quién no
Curazao es ideal si te gusta explorar, si el snorkel o el buceo te interesan de verdad, y si no te molesta manejar para llegar a los lugares. Las recompensas están ahí.
Si lo que buscás es una playa larga de arena blanca frente al hotel, resort de alto nivel y no moverte en toda la semana, hay destinos que te lo van a dar mejor.
La regla más simple para aprovecharlo: alquilá auto, dedicale al menos dos o tres días al oeste, y no juzgues la isla por la playa que tengas enfrente del alojamiento.
¿Te tentó este destino? Escribinos y lo armamos juntos.
Hablá con Guiru
